Entrevista a Sheij Dr. Abdalqadir as-Sufi

diciembre 6, 2013 9:52 am1 commentViews: 428

Sheij Dr. Abdalqadir as-Sufi

Esta entrevista al Sheij Dr. Abdalqadir as-Sufi fue parte de la investigación realizada para una tesis doctoral cuyo título es: “La epistemología sufí se encuentra con la modernidad en la tariqa del maestro sufí Abdalqadir as-Sufi”. La entrevista se divulga para beneficio de los fuqara y de todos los que quieran conocer Islam y el sufismo.

Shayj Dr. Abdalqadir ha enseñado que: (i) El sufismo tiene sus orígenes en el Islam. (ii) la shari’a y el sufismo están conectados de forma indisoluble. (iii) La política es un elemento esencial de la shari’a.

Sheij Dr. Abdalqadir as-Sufi ha indicado además que los medios para solucionar los problemas más cruciales a los que se enfrenta la sociedad contemporánea, se pueden encontrar en al-Muwatta del Imam Malik ibn Anas. La enseñanza de Imam Malik sobre el ‘amal ahl al-Madinah (la práctica de las primeras tres generaciones de musulmanes en Madina) elimina la escisión entre los aspectos internos y externos de la personalidad humana, contiene la metodología con la que determinar la conducta correcta (usul al-fiqh), y afirma la relación entre la creencia y el poder político. Para Imam Malik, la práctica o comportamiento es la confirmación del conocimiento o, por decirlo de otra manera, el ‘amal ahl al-Madinah garantiza que la teoría y la práctica son inseparables. Según la visión del Imam Malik, el Din del Islam no es algo sobre lo que la gente piensa sino algo que se hace; la verdad del Din se consigue mediante la acción práctica que, a su vez, conduce al conocimiento de niveles más profundos del ser (ma’rifa).

Sheij Dr. Abdalqadir as-Sufi hace notar que cuando existe una escisión entre las dimensiones internas y externas de la personalidad humana, como es el caso predominante en la sociedad moderna, los seres humanos pierden contacto con la realidad (haqiqa). La psicosis masiva de la sociedad moderna no está basada en la aceptación de las versiones propagandistas y ficticias, propiciadas por los medios de comunicación, de la democracia y el capitalismo. La causa principal de la psicosis reside en el centro mismo del sistema capitalista, en su fuerza motriz: el suministro usurero de dinero y la oligarquía. Sheij Dr. Abdalqadir as-Sufi sostiene la opinión de que la causa de la crisis de la civilización moderna es el rechazo de la guía Divina, y ha dedicado su vida a hacer que esta guía sea accesible para el género humano. Sheij Dr. Abdalqadir as-Sufi de Tarbiyya (enseñanza) y el líder de la Tariqa Qadiri-Shadhili-Darqawi. También es el fundador del Movimiento Mundial Murabitun y del Dallas College.

Riyad Asvat

20 de Septiembre del 2013.

La Entrevista 

Riyad Asvat, Ciudad del Cabo, 31 de Enero, 2012

Riyad: Muchas gracias por darme parte de su tiempo, Sheij Dr. Abdalqadir as-Sufi. Mis preguntas son básicas y concretas pero tómese el tiempo que quiera para responderlas.

Sheij Dr. Abdalqadir as-Sufi: Si me lo permite, me gustaría hacer un comentario. Me gustaría decir que, desde el día que me hice musulmán hasta ahora, solo ha habido un momento en el que cambié mis opiniones y mi postura; fue cuando Shayj al-Fayturi me puso en Jalwa. Cuando salí, estaba en un estado que podía calificarse de desconcierto y entonces le dije al Shayj: ‘¿Qué debo hacer ahora?’ Shayj al-Fayturi respondió: ‘Tras haber estado en la Casa de Allah no se puede ir a otro lugar que Madinah’. Fue a partir de ese momento cuando me di cuenta de que los fundamentos mismos del Islam habían sido abandonados.

En la cuestión del Tasawwuf es axiomático y todo el mundo coincide en que no hay sufismo sin la shari’a del Islam. Pero la verdad del asunto es que Islam ha sido abandonado. No se puede tener un Tasawwuf pleno sin tener establecidos los fundamentos del Islam. Hoy en día, el pilar del zakat ha caído, puesto que no hay lugar alguno donde actúen los recaudadores del zakat. El zakat no es una sadaqa que se da, tiene que ser tomado, recolectado. Es el fundamento mismo del Estado de los musulmanes.

En el Corán encontramos que dice: “Purificaos con el zakat”. Como el Tasawwuf es la purificación del ‘yo’, significa que no podrás conseguirla a no ser que tengas el zakat. No puedes hablar de ‘estados’ y ‘estaciones’, no podrás hablar del dhawq, ni siquiera puedes atreverte a mencionar fana y baqa si no tienes los fundamentos del zakat. No se puede tener sufismo en un burdel. Esta es la cuestión.

Todo el trabajo dirigido a restablecer los fundamentos del fiqh ha ido en contra del abandono del Din del Islam, especialmente por los mismos árabes. El trasfondo de mi actividad ha sido contrarrestar esa tendencia y desvelar el engaño contenido en la idea de que la Shi’a es una secta del Islam, cuando la verdad es que son un anti-Islam.

A modo de resumen me gustaría decir que Tasawwuf es Futuwwa. No es Ma’rifa. Ma’rifa es el secreto del Tasawwuf, pero el Tasawwuf en sí es Futuwwa. Es la construcción y creación de la excelencia en la ŷama’at. Esto es el Tasawwuf. Oculto en ello está el secreto de la Ma’rifa y sólo Allah sabe a dónde va entre los fuqara. Esta es mi postura fundamental: Tasawwuf es Futuwwa y su secreto es Ma’rifa, y no al revés como puede verse en nuestros días en el Subcontinente y en el norte de África.

Imam al-Ŷunaid solía decir: “Si hubiese conocido una ciencia más elevada que el Tasawwuf habría ido a ella incluso a gatas”. Es una ciencia, pero la cuestión es que no cambia en absoluto. En los hombres de conocimiento hay un realismo que tienen que adaptar a lo que tienen delante. Había un gran sufí que cuando estaba trabajando en las montañas del Tafilalet de Marruecos, oyó decir que las tribus habían empezado a adorar a los espíritus de los animales y este tipo de cosas; cuando se enteró decidió ir para atajarlo. Los fuqaha de Fes se enteraron de lo sucedido: “Parece que hay un sufí en las montañas que está haciendo da’wa a los que viven en esos lugares. Uno de los ‘ulama dijo: “Voy a ir a ver qué pasa”. El ‘alim subió a las montañas y entró en una mezquita minúscula; al poco rato llegó uno de los campesinos que entró con sus botas llenas de barro y suciedad y se puso a hacer dos rak’ats mientras el ‘alim no podía apartar los ojos del hombre con sus enormes botas en medio de la mezquita. Cuando se encontró con el sufí le dijo: “Cuando estaba en la mezquita entró un campesino ¡con las botas puestas! ¡Yo pensaba que estabas aquí para enseñarles el Islam!” El sufí dijo: “He tardado dos años en conseguir que entren en la mezquita; ¡quítales TÚ las botas!” Esto es Tasawwuf. Es conocimiento, es conocimiento del ‘yo’. El conocimiento del ‘yo’ no es psicología freudiana, no es psiquiatría, es existencial.

Riyad: ¿Cuáles fueron las tendencias intelectuales que le influenciaron antes de su conversión al Islam?

Sheij Dr. Abdalqadir as-Sufi: Para empezar, no nos gusta la palabra ‘conversión’. A los musulmanes no nos gusta la palabra ‘conversión’ porque significa que has sido apartado de lo natural. El cristianismo es una religión no-natural que impone una ideología de transacciones mágicas; el pan, el vino y todo lo demás. El judaísmo es una religión tribal que es pura, pero sólo para su propia gente. No me puedo ‘convertir’ al judaísmo porque no pertenezco a la tribu, pero te conviertes al cristianismo porque cambias la realidad y crees que el pan es carne y el vino sangre; tienes que entrar en un ámbito imaginario.

Islam, por el contrario, es Din al-Fitra. Es la transacción de la naturaleza. En este sentido, hacerse musulmán se parece a despertar y reconocer las cosas tal y como son.  Es reconocimiento. Decimos que se ‘entra’ en el Islam, lo mismo que se entra en una casa. Cuando los musulmanes conquistaban un territorio decían que lo habían ‘abierto’ al Islam.

En lo que respecta a la pregunta que me ha hecho, ¡si supiera la respuesta lo sabría todo! Me refiero a que todas las cosas terribles que había hecho, todas esas cosas atroces me llevaron al punto en el que tuve que hacerme preguntas muy serias. Así que no fue mi virtud lo que me llevó a ser musulmán, sino ¡una serie maravillosa de acciones incorrectas por las que siempre estaré agradecido!

Riyad: ¿Cómo y cuando entró en el Islam?

Sheij Dr. Abdalqadir as-Sufi: Hace ya mucho tiempo como para acordarme. ¡Casi medio siglo! Entré en el Islam pronunciando la Shahada con el Imam Jatib de la Mezquita Qarawiyyin de Fes y los testigos fueron Shayj ‘Abdalkarim Da’udi, el Imam, y ‘Allal al-Fassi, el entonces líder del Partido Istiqlal de Marruecos, que me dijo: “Aléjese de los sufíes”. Pasado un tiempo le pregunté: “¿Qué opina de Shayj Muhammad ibn al-Habib?”, sabiendo que el Shayj había sido maestro de ‘Allal al-Fasi en la Qarawiyyin; los discursos de ‘Allal al-Fasi tenían mucha fama por tener un árabe sobresaliente. Cuando mencioné el nombre del Shayj, ‘Allal al-Fasi dijo: “¡Ah bueno, él es diferente!”

En esos días vi también que la gente ve las cosas desde fuera como si ‘estos son los ‘ulama’, ‘esos son los sufíes’, ‘aquellos son los modernistas’; lo separan todo. Pero lo cierto es que, dejando aparte a los Shi’a, rezamos todos juntos y no nos vemos de esa manera, como hacen los de fuera. El otro día estuve con unos somalíes a los que dije: “¡Yo pido a Allah por vuestros sufíes, por vuestros wahhabis y por vuestros piratas!”

Riyad: ¿Qué razones tuvo para entrar en el Islam?

Sheij Dr. Abdalqadir as-Sufi:Todas las razones del mundo. ¡La razón en sí! En mi juventud conocí muchos sacerdotes cristianos que eran muy respetados en sus comunidades; uno de ellos fue Charles Raven, un teólogo anglicano con una excelente reputación. Charles Raven era un hombre encantador, rector y profesor de la Universidad de Cambridge; en una ocasión me confesó que en el pasado no creía en nada. Luego empezó a estudiar la ciencia de la ornitología y me decía: “la ornitología me convenció de la existencia de Dios porque estaba ante algo de tal complejidad, sofisticación y sincronía de acontecimientos en el mundo de las aves, que no quedaba más opción que reconocerlo como un fenómeno espiritual, divino. Llegué a ser creyente gracias a la ornitología, y el anglicanismo es la atmósfera en la que cumplo mis deberes para con Dios”. Supongo que se podría decir que mi caso es similar.

Riyad: ¿Qué le hizo inclinarse hacia el sufismo?

Sheij Dr. Abdalqadir as-Sufi: No me ‘incliné’ hacia el sufismo. Yo ya sabía que era el núcleo del conocimiento del Islam y que no se podía obtener sin Islam. Sabía que había que entrar en el Islam para conseguirlo. La gente de occidente cree que se puede tener sufismo sin Islam, gánsteres como Idris Shah y esos perros. Pero no se puede. Hay que entrar en el Islam, y el Corán dice: “Entrad en las casas por sus puertas”. Hay que entrar con la Shahada, y Shahada significa dar testimonio. Significa atestiguar y, desde un punto de vista, Tasawwuf es atestiguar lo Divino. ¡Una cuestión muy interesante!

Riyad: ¿Cómo fue el encuentro con su primer Shayj?

Sheij Dr. Abdalqadir as-Sufi: Si la pregunta es “¿Cómo lo encontré?” la respuesta es: “Yo no lo encontré, ¡fue él quien me encontró a mí! Yo había oído decir que en Meknés vivía un gran Shayj; así que fui a su zawiyya pero el Shayj no estaba allí. Uno de los fuqara dijo: “Yo sé donde está. Está en el campo, ha ido a la casa de Fulano de tal… Yo le puedo llevar. Iremos en coche y podrá verlo”. Conducimos durante una o dos horas adentrándonos en la campiña hasta llegar a una finca muy grande; conforme bajábamos del coche el dueño de la casa vino corriendo hacia nosotros y dijo: “¡Qué lástima! Shayj Muhammad ibn al-Habib se ha ido. ¡Acaba de irse hace unos minutos!” Al vernos tan decepcionados el dueño de la casa dijo: “No importa, no importa; entrar ─todos conocemos la hospitalidad marroquí─ ¡entrar y tomar un poco de té!” El hombre nos hizo entrar, nos sentamos y, justo cuando estábamos tomando el té, entró a toda prisa uno de los sirvientes diciendo: “¡Ha vuelto, ha vuelto! ¡El Shayj ha vuelto!” En efecto, el coche de Shayj Muhammad ibn al-Habib se acercó a la casa, se abrió la puerta y el Shayj se bajó del mismo mientras el chófer decía: “No entiendo lo que hace; íbamos de camino a Meknés cuando de repente dijo: ‘¡da la vuelta!’ ‘¿Qué?’ dije yo. ‘Da la vuelta; he olvidado una cosa’”. Así fue mi encuentro con el Shayj. ¡Fue él quien me encontró!

Riyad: ¿Cuáles fueron los aspectos de su enseñanza que más le influenciaron?

Sheij Dr. Abdalqadir as-Sufi: No había aspecto alguno. Él era lo que más impresionaba. Él era lo más impresionante. No se trataba de qué aspecto, era él. Era un Islam puro, puro bajo el Fiqh de Imam Malik. Lo que impresionaba era el Shayj. Era un hombre extraordinario. A lo que me refiero una vez más, es que es una cuestión de ‘amal. Todo se reduce al comportamiento. Cuando el Rey Muhammad V accedió de nuevo al poder en Marruecos ─algo por lo que había luchado el Shayj─ se les dijo a todos los Shuyuj sufíes que tenían que ir a Rabat para dar bayat al rey; pero Shayj ibn al-Habib dijo: “No voy a ir. Yo sólo conozco a un Rey y no pienso ir”. Le dijeron: “Si no va, tendrá problemas y es posible que acabe en la cárcel”, a lo que el Shayj dijo: “No me importa; eso no es asunto mío”. Insistió en no ir, pero entonces le dijeron: “Si no va, quizás a usted no le cause problemas, pero sí a sus fuqara”. Y entonces decidió ir.

En el día del encuentro en Rabat se había dispuesto un gran salón donde iban a reunirse esos grandes Shuyuj de todo Marruecos para inclinar sus cuellos ante el rey. Cuando estaban todos sentados, y justo en el último minuto, se empezó a oír el ruido del bastón de Shayj Muhammad ibn al-Habib que avanzaba hacia el centro del salón. “¡Ha venido! ¡Sabíamos que vendría!” se dijeron unos a otros los Shuyuj. El Shayj se subió al estrado, se volvió hacia ellos y los saludó. Y luego dijo: “He venido para saludaros y desear que tengáis un encuentro provechoso; pero debo pediros disculpas por no poder quedarme porque tengo otras cosas que hacer. Assalaamu alaykum”. ¡Esto es a lo que me refiero! Se dice que el buen carnicero no rompe el hueso, ¡sino que corta justo alrededor de la articulación!

Riyad: Entiendo a lo que se refiere cuando dice: “Era él”.

Sheij Dr. Abdalqadir as-Sufi: Sí, era su forma de afrontar las cosas.

Riyad: El Diwan de su Shayj está considerado como uno de los grandes textos del Tasawwuf. ¿Podría decirnos algo al respecto?

Sheij Dr. Abdalqadir as-Sufi: Para empezar está escrito en un árabe de muy alto nivel. Hasta tal punto es así, que los fuqara solían enseñar árabe a sus hijos basados en el Diwan. La gente que sabe árabe y no conoce el Tasawwuf, lo leen y quedan impresionados al ver el árabe con el que está escrito. El contenido habla por sí mismo.

Riyad: Es posible que ya haya contestado esta pregunta, pero ¿podría decirnos algo de las características personales de Shayj Muhammad ibn al-Habib?

Sheij Dr. Abdalqadir as-Sufi: Cuando estabas con él, te hacía recordar a Allah. Así era. Cuando estabas con él, te hacía recordar a Allah. En una ocasión que estaba cenando con ‘Allal al-Fasi, el gran líder político, me repetía una y otra vez: “No debes tener un Shayj”; y en ese momento entró un mensajero, se arrodilló, besó la mano de ‘Allal al-Fasi y le entregó un documento. Entonces le dije: “Pero señor, ¡usted es un Shayj! Lo que ocurre es que usted es un Shayj de este mundo, de Dunia, y él es un Shayj de conocimiento. No me puede decir ‘no debes tener un Shayj’. Lo que pasa es que cuando yo le miro a usted me recuerda las crisis de este mundo. Pero cuando lo miro a él, me hace recordar a Allah”. En el Diwan dice: “El Shayj hace que la gente recuerde a Allah”. Y el Corán dice: “Cuando olvides, recuerda”.

Riyad: Hábleme del periodo entre la muerte de Shayj Muhammad ibn al-Habib y el encuentro con su segundo Shayj.

Sheij Dr. Abdalqadir as-Sufi: Lo que es interesante acerca de mi segundo Shayj es que Shayj Muhammad ibn al-Habib fue quien me encontró y Shayj al-Fayturi también fue quien me encontró. En ese momento éramos una comunidad de nuevos musulmanes que vivía en Bristol Gardens, en Londres, cuando un día llegó a la puerta un enorme coche negro con matrícula diplomática del que salió una persona de la Embajada de Libia. Era un joven que me dijo: “Vengo de parte de mi Shayj. Hemos oído hablar de vosotros y me ha enviado para deciros: ‘Venir a visitarme’”. Tuvimos otra serie de contactos y, en un momento dado, decidí ir a visitarlo. Pero envió alguien a por mí; cuando llegó, me volví hacia Haŷŷ ‘Abdalaziz, rahimahullah, y dije: “¡Ha venido para llevarme!” Y así es como acabé en Benghazi, un lugar muy diferente a como es ahora.

Riyad: Este es un aspecto del que no he podido encontrar nada escrito. La pregunta es: ¿podría darme un esbozo de lo que ocurre en Jalwa?

Sheij Dr. Abdalqadir as-Sufi: ¡Por supuesto que no! (riéndose) ¡No! ¡No!

Riyad: La siguiente pregunta es: ¿puede hablarme de Fana’?

Sheij Dr. Abdalqadir as-Sufi: No. Tiene que entender que hay cosas de las que no se habla. Hay dos versos en el Diwan donde Shayj ibn al-Habib dice: “Ya taliban fana fi’llah, qul da’iman ‘Allah’, ‘Allah’. Wa ghib fihi an siwahu, washhad bi qalbika Allah”. [“Tú que buscas aniquilarte en Allah, di sin cesar: Allah, Allah. Desaparece en Él dejando lo demás, y atestigua con tu corazón a Allah”.] Esta es la respuesta. Está en el Diwan. Pero debe comprender que tiene un Adab. Se dice que si se habla con una mujer hermosa delante de otros hombres se la está insultando. ¿Acaso no es cierto? Estás disminuyendo su valor. ¡Siguiente pregunta!

Riyad: ¿Qué consejo le dio su Shayj, Shayj al-Fayturi, cuando usted llegó a ser Shayj?

Sheij Dr. Abdalqadir as-Sufi: Me dijo: “Ahora ya no hay mano sobre tu mano”. Eso es todo lo que dijo. Y luego dijo esa frase maravillosa que ya he mencionado: “Tras haber estado en la Casa de Allah, ¿dónde vas a ir sino a Madinah?” Tienes que ir a los fundamentos del Din. Eso es todo.

Riyad: ¿Cómo llegó a la conclusión de que el ‘Amal Ahl al-Madinah es la mejor expresión del Islam o la práctica islámica?

Sheij Dr. Abdalqadir as-Sufi: El ‘Amal Ahl al-Madinah es un punto de partida. Hay un movimiento de gente que se llaman los Salaf. Si se dice con otras palabras, siguen la comunidad original del Islam; pero lo cierto es que los Salaf era la gente de Madinah. Los que ahora se llaman Salaf no son Salafi porque de hecho siguen a Ibn Taymiyyah, que era un gran ‘alim de la Edad Media, cuando la Escuela de Madinah son las enseñanzas de Imam Malik. Es otra forma de decir que Imam Malik no es el ‘padre’ de un Madhhab, de una Escuela, sino que es el Imam de Dar al-Hiŷra. Imam Malik es quien encarna todas las enseñanzas y ciencias de Madinah. Madinah significa ‘la ciudad del Din’, el ‘lugar del Din’, el lugar de la religión en sí. Yo no tengo que defenderlo; Ibn Taymiyyah, que en realidad era Hanbali, escribió un texto muy importante titulado ‘La Supremacía del Amal de la Ahl al-Madinah con respecto a todas las Escuelas’, así que ¡él es mi defensor! [Ibn Taymiyya. “The Madinan Way: The Soundness of the Basic Premises of the School of the People of Madinah”. Translated by A’isha Bewley, Bookwork, Norwich, 2000.]

Riyad: ¿Diría usted que el Da’wa del Movimiento Murabitun surge de vuestra forma de entender el ‘Amal Ahl al-Madinah?

Sheij Dr. Abdalqadir as-Sufi: No, en realidad surgió a partir de una energía. Surgió de los fuqara. De la gente que había entrado en Islam y se había convertido en parte del mismo, del apoyo decidido de los musulmanes que ya estaban allí y les gustaba lo que veían. Estábamos entrando en la corriente de algo que ya estaba ahí. Mis aliados más decididos han sido siempre los punŷabis, tanto en aquel entonces como ahora. Son gente de Din fuerte y carácter también fuerte. Sirva de ejemplo el Coronel Rahim, rahimahullah, el autor de ‘Jesús, Profeta del Islam’. Mirza Rashid, el abogado, también punŷabi. Siempre he tenido esos apoyos. Me refiero a que el Din es fuerte en el Subcontinente. Entre los árabes ha desaparecido casi por completo. Ya no está.

Riyad: ¿Para usted cuáles son las prioridades del Movimiento?

Sheij Dr. Abdalqadir as-Sufi: Permanecer unidos, ayudarse mutuamente y no luchar unos contra otros. ¡Esas son las prioridades! Son una élite, así que tienen la obligación de no luchar entre ellos. Esa es la única manera en que podrá desbordarse, esparcerse y fortalecer a otras personas.

Riyad: Ha dicho en numerosas ocasiones que, al estar basada en la modernidad, la sociedad actual acabará por derrumbarse de forma inevitable.

Shayj Dr. Abdalqadir as-Sufi: ¿Cree usted que yo puedo cambiarlo? ¡Si parece que ya se está derrumbando! ¡No es una profecía, está en todos los telediarios! Podemos verlo todos los días.

Riyad: ¿Cómo piensa usted que el Islam puede salvar a la humanidad de la aniquilación a la que se enfrenta?

Sheij Dr. Abdalqadir as-Sufi: El Rasul, sallallahu ‘alayhi wa sallam, dijo: “Desde mi tiempo hasta el final de los tiempos, cada época será peor que la anterior”. Y dijo que al final no se podrá encontrar a alguien que diga ‘La ilaha illa’llah’. No creemos en finales felices, se está destruyendo. Los finales felices son para el Otro Mundo, este de aquí se va acabando ─ entropía. Pero el Rasul, sallallahu ‘alayhi wa sallam, dijo que si el Último Día te sorprende cuando estás plantando un árbol, debes seguir haciéndolo. Esto es Tasawwuf. Así es como afrontas la realidad. Los Shi’as son los que tienen un final feliz apocalíptico con los ángeles descendiendo, todo el mundo contento, el Mahdi que aparece y todos lo festejan; no es más que un absurdo. Nosotros no somos utópicos ni futuristas. Nos enfrentamos a lo que tenemos ahora, no al futuro. Lo único que puede darnos ánimos es que cuando leemos los textos de gente encumbrada de otras épocas suelen decir: “Esta es la peor época que jamás ha existido, nunca ha habido nada tal malo como esto”. Me refiero a que, para Tácito, su tiempo era “la época más espantosa. ¡Acabamos de vivir la era más infernal, nada puede ser tan terrible como esto!” También lo decían en el Renacimiento. Y siguen diciéndolo ahora, así que tendremos que hacerlo lo mejor que podamos. (Se ríe y se detiene unos instantes). Hay que ser optimista a largo plazo y pesimista a corto plazo.

Riyad: ¿Qué papel puede tener el Movimiento Murabitun en la revitalización del Islam?

Sheij Dr. Abdalqadir as-Sufi: Ellos mismos. Debe comprender que lo más que se puede hacer es producir hombres y mujeres de calidad. Hace falta tener la levadura porque cuando se tenga, podrá ponerse en el pan. Siempre ha sido lo mismo, en todo tiempo y en todo lugar. La gente de conocimiento ha elevado lo que había a su alrededor llamando a las cosas por su nombre, no con ideología.

Riyad: ¿Cómo entiende usted lo que se llama ‘la crisis económica global’?

Sheij Dr. Abdalqadir as-Sufi: Usura. No es más que usura. Es apropiarse de un exceso. La usura va en contra de la naturaleza. No necesitamos que el Islam nos lo diga porque el cristianismo ya lo había hecho. Es ‘contra naturam’, contra la naturaleza. En el mundo hay un número limitado de cosas, razón de que no se pueda seguir incrementando e incrementando cada vez que se hace un intercambio. No es posible. Esto es lo que ocurre ahora y va en contra de la naturaleza. Llamarlo capitalismo, llamarlo como hizo Marx ─que estaba financiado por los Rothschild─ ‘plusvalía’, no son más que palabras corteses. Es como ‘rendición’. Cuando se hace algo repugnante se utiliza una palabra educada, pero se trata de usura. No hay crisis global. No se puede pedir más y más cada vez que se hace un intercambio. Y lo saben de sobra porque para afrontar la crisis han tenido que rebajar los intereses al 0,5%, como si fuera una crisis infausta y cuando se acabe, volver a cogerlo todo de nuevo.

Es usura. Pero la continua práctica de la usura es locura, es una psicosis. El asunto en sí es un fraude matemático, pero practicarlo es psicosis. No es inteligente. Es una forma de locura porque estás creyendo en algo que sabes no es verdad, lo cual es pura locura. No es que no lo sepas. Lo sabes y sigues comportándote de esa manera. Así pues, lo que llaman ‘capitalismo’ es usura y lo que llaman ‘usura’ es una forma de locura. Tiene una psicología, es una psicosis, ¡una psicosis codiciosa! La gente loca suele ponerse cada vez más delgada ¿no es así? ¡Pero los usureros son cada vez más gordos! Es una psicosis muy especial.

Riyad: ¿Qué papel tiene el comercio en una sociedad islámica?

Sheij Dr. Abdalqadir as-Sufi: Islam ES comercio e intercambio. Hoy dos contratos comerciales: uno con Dios y el otro con los seres humanos. El primero es La ilaha illa’llah, es ‘ibada, adorar a Dios; este es el contrato primordial. El segundo contrato es comercio, intercambio; y el intercambio debe tener normas, incluidas todas las reglas que impiden la usura. Imam Malik dijo: “Que no haya usura aunque sea una brizna de hierba”. Eso es la segunda Shahada: Muhammad Rasulullah; y eso es comercio. Esta es la respuesta. Islam no es más que transacciones. Transacciones con Allah, ‘ibada; las transacciones entre los seres humanos y el intercambio de cosas es Fiqh. Es fácil comprobar que el Islam no es complicado. Parte de la psicosis de la gente moderna es que han hecho que todo sea complicado, todas las transacciones de nuestros días. Pero ahora la gente empieza a darse cuenta, la gente normal lo está viendo. La gente en las calles de Atenas, Nueva York, Tel Aviv y París; la gente que se está manifestando es porque lo ha visto. No son estúpidos, pero la locura continúa… ¡por un tiempo!

Riyad: Usted ha sido muy activo en la acuñación de monedas de oro y plata. ¿Qué significan esas monedas?

Sheij Dr. Abdalqadir as-Sufi: La razón de que abandonase el cristianismo fue que los cristianos decían que el pan era la carne ─hic est corpus─ y que el vino era la sangre de Jesús, que Allah nos perdone. En España los sacerdotes tenían una Inquisición tal, que si no lo creías te torturaban y te quemaban. Pero los campesinos tienen una expresión; dicen: “Este hombre está cuerdo: al pan lo llama pan y al vino lo llama vino”. Lo cual significaba que no decía las mentiras de los curas y su afirmar que el pan y el vino eran la carne y la sangre de Jesús. El campesino cuerdo decía ‘el pan, pan y el vino, vino’; no el pan como sacramento o el vino como sacramento.

Lo mismo ocurre con la gente que comercia con cosas que no existen. Lo que hicieron los cristianos con el pan y el vino ─valiéndose de los sacerdotes que gobernaron Europa durante tres o cuatrocientos años─ lo hacen ahora los banqueros con el dinero. Al papel lo llaman oro. Al plástico lo llaman ‘tarjeta oro’. Es una locura. ¡No es más que plástico, es pura basura! Todo el asunto es un timo, desde la cabeza hasta los pies. El oro es oro. De Gaulle dijo: “Todo el mundo sabe que el oro tiene valor”. Era un hombre con gran humildad y en cuanto lo dijo, hicieron que lo echaran. Fue un gran presidente de Francia que dijo que tenían que usar el oro en vez del dólar; apenas había pasado un año cuando De Gaulle había sido depuesto y vivía exiliado en Irlanda. Su lugar lo ocupó un miembro de la familia Rothschild, Monsieur Pompidou. Así que ¡no estoy solo! ¡De Gaulle es mi testigo! El oro es oro. Es la práctica de la gente de Madinah. Es Sunna. Es la práctica de los musulmanes y siempre lo ha sido.

Tariq, el hermano de Parvez  [Parvez Asad Shayj estaba presente en la entrevista.], que es del Punŷab, está acuñando monedas y utiliza el mismo sello que usó el emperador mogol Shah Ŷahan para el Dinar del Imperio Mogol. “Como si no hubiera pasado nada”. ¡Lo único que pasa es que acabamos de abrir la tienda! Se está poniendo interesante.

Riyad: ¿Cuáles son las razones para el establecimiento del Dallas College?

Sheij Dr. Abdalqadir as-Sufi: Se trata de educación; a la gente se la enseña para salir y ganar dinero para otra gente que ganará millones y billones de recompensa mientras que ellos obtendrán una parte muy pequeña. Lo que yo quiero son personas que sepan quiénes son, dónde están y qué es lo que hacen. En consecuencia, las cosas a estudiar son diferentes. Nuestro curriculum no es el mismo que el de la Universidad de Ciudad del Cabo, Cambridge u Oxford, porque son lugares que han dejado de enseñar. No se enseña lo que ocurre en el mundo. Un aspecto interesante en lo que acabo de mencionar, es que en estos momentos estoy escribiendo un libro sobre los grandes escritores políticos de Roma; y lo que he descubierto es que todos los comentarios relevantes han sido escritos por mujeres. Mi forma de explicarlo es que los hombres piensan: “Esto es completamente inútil y nadie le va a prestar la más mínima atención; dejemos pues que las mujeres se entretengan con ello, lo mismo que antes se entretenían bordando y haciendo calceta”. Y ahora tenemos estos libros asombrosos escritos por mujeres brillantes que son auténticas eruditas, porque los hombres no ven que eso tenga futuro alguno. No son capaces de relacionarlo con lo que llaman ‘el mundo real que está ahí afuera’ cuando en realidad es lo único que está relacionado con ‘el mundo real’. No es un hecho accidental que esos comentarios estén escritos por mujeres porque esto demuestra que, en nuestra sociedad, las mujeres son más libres que los hombres. Son más reales. ¿Tiene sentido lo que digo? Es muy interesante. Los libros son maravillosos… no son uno o dos; tengo cinco libros escritos por mujeres eruditas desde California a Durham y Cambridge, y otras universidades peculiares, con textos sensacionales que hablan de los romanos antiguos.

¿Y los hombres? No tienen ni idea de lo que ocurre. Tienen toda esa serie de políticos a los que solo nos basta con mirarlos. El Presidente de la República de Francia aparecía la noche pasada en la televisión para decir a la gente: “Voy a rescatar a Francia de esta terrible crisis económica. Voy a incrementar el impuesto sobre el valor añadido (IVA), de forma que cada vez que compréis algo el precio subirá un 20%. Cada vez que compréis algo, el 20% de ese dinero ¡lo daréis a los banqueros! ¿Os dais cuenta? Ese dinero no será utilizado para vuestros hospitales, vuestra educación o vuestras universidades, irá directamente a los bancos. ¡Se ha vuelto loco! Yo no tengo nada que explicar, son ellos los que tienen que explicarnos muchas cosas.

Riyad: ¿Qué papel cree usted que pueden tener las universidades tradicionales como la Qarawiyyin, az-Zaytuna y al-Azhar?

Sheij Dr. Abdalqadir as-Sufi: La Qarawiyyin de Fes tiene una gran tradición en la enseñanza de la lengua árabe. Al-Azhar: Sa’id Ramadan, casado con la hija de Hasan al-Banna, el fundador de los Ijwan al-Muslimin, era amigo mío y una persona con un intelecto extraordinario. Había sido torturado de forma despiadada por la gente de Nasser. Solía decirme: “No te preocupes, de al-Azhar se puede conseguir un fatwa sobre cualquier tema. Todo lo que necesites ¡te lo darán sin problema alguno!” Esa era la reputación que tenía por haberse traicionado a sí mismos, primero con Nasser, luego con Sadat y luego con Mubarak; y ahora, como bien sabemos, los Ijwan al-Muslimin se han convertido en los que dictaminan la elección. Al-Azhar solía ser una institución de gran prestigio y Shayj ‘Illish era el gran defensor del Fiqh de Imam Malik que en su época expulsó a todos estos modernistas. Los echó empuñando la espada. ¡Los perseguía por los pasillos de al-Azhar con la espada desenvainada!

La Qarawiyyin tiene una gran tradición y hay lugares en el Sahara, en Argelia y en el Tafilalet de Marruecos donde se enseña el Din puro, puro, puro; no hay duda alguna. Sobre el Himalaya no puedo responder. Así que todo está ahí. Pero el mundo árabe está devastado.

Riyad: ¡Esa era la última de mis veinticinco preguntas!

Sheij Dr. Abdalqadir as-Sufi: ¿Veinticinco preguntas? ¿He ganado un premio?

Riyad: La pregunta veintiséis debería ser ¿cómo hacer las preguntas más acertadas? Es algo que tengo que aprender.

Sheij Dr. Abdalqadir as-Sufi: Regresemos de nuevo al Dallas College. Si quieres comprender Australia, tendrás que leer ‘Canguro’ de D.H. Lawrence. Si quieres entender la Segunda Guerra Mundial tienes que leer ‘La Piel’ de Malaparte. Existen toda una serie de obras que arrojan luz sobre las cosas para poder entenderlas. Lo mismo ocurre con Ernst Jünger. Si quieres comprender la crisis del pensamiento moderno tienes que leer a Jünger, porque ha profundizado en el tema de forma muy notable. Este es el tipo de libros que se proponen a la gente. No podrás entender a Australia si hablas de demografía, comercio o incluso antropología, no aclarará cosa alguna. Pero si lees ‘Canguro’ con imaginación, no como un reportaje, comprenderás la relación que la gente de Australia tiene con la tierra.

Riyad: D.H. Lawrence indigna a muchos australianos porque no les gusta lo que ha escrito. Dicen que solo estuvo un tiempo muy corto.

Sheij Dr. Abdalqadir as-Sufi: Si para saber quién es una persona solo se necesita un minuto, ¿cuánto tiempo hay que quedarse en un país? ¿Mil años? En un minuto se puede saber con exactitud. Pero además Lawrence era un hombre extraordinario capaz de ver. Ver no necesita mucho tiempo y él fue capaz de comprender  la relación entre la tierra y la gente. La crisis de Australia es la dislocación, el desplazamiento, no los indonesios. Ni tampoco lo serán los chinos.

Lawrence también irrita a mucha gente en Inglaterra, ¡y por las mismas razones! Vivió en ese país durante mucho tiempo y siguen sin gustarle. Fue un gran escritor y su libro ‘La fantasía del inconsciente’ es muy importante. Lo que quizás deberían preguntarse los australianos es por qué se fue. Quizás esta sea la cuestión.

Riyad: No afrontan las cuestiones reales. Ahora están permitiendo a los americanos abrir una base militar en Darwin; la razón para establecerla es decir que los asiáticos van a invadir Australia.

Sheij Dr. Abdalqadir as-Sufi: Si muy bien, pero es necesario tener presente que, si quieres que te protejan, no pides la ayuda de un alcohólico decrépito. ¡Consigues un samurái! Los americanos ni siquiera pueden defenderse a sí mismos. La base militar no ayudará a Australia más de lo que todas las bases militares de los EE.UU. han ayudado a la hora de detener la invasión sistemática de México en los últimos cincuenta años. Cuando fui a los EE.UU. por primera vez había en Texas una gran excitación producida por unos restaurantes nuevos que se llamaban Texmex en los que servían parte de comida texana y parte mexicana. Ahora estos restaurantes están en las fronteras con Canadá. Y también dicen: “Estamos teniendo problemas con las bandas mexicanas en Los Ángeles y en Arizona”. Pero no se trata de bandas en absoluto. ¡Son la avanzadilla del ejército del pueblo mexicano! Son una fuerza invasora, una fuerza de ocupación. Los muy idiotas no se dan cuenta de que son ejércitos. Están tatuados, han hecho juramentos de fidelidad y liderazgo; algo totalmente diferente a los EE.UU. Se han apoderado del país paso a paso. Es muy interesante. Y una vez más, si quieres entender a México debes leer ‘La serpiente emplumada’ de D.H. Lawrence. Y si quieres entender a Inglaterra tienes que leer ‘El amante de Lady Chatterley’, donde aparecen todas las crisis de la lucha de clases. Muy inteligente.

Esto no significa que a mí me guste Lawrence, pero tu médico sí que te gusta cuando te da la medicina. Si sabes que hará el diagnóstico acertado estás dispuesto a aguantarlo. No es una cuestión intelectual ni tampoco eso de “no me gusta la cara del médico”. El asunto es “no me gusta esta medicina”. Hablo de que si Lawrence entrase en esta habitación yo saldría corriendo porque es probable que fuera un monstruo; pero Dios mío, era capaz de ver lo que ocurría. Al margen de que, en realidad, no era tan terrible.

Pongamos fin a esta entrevista haciendo el Fatihah.

Fatihah.

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