La sexualidad en el Islam (II)

mayo 30, 2014 11:20 am1 commentViews: 246

 

Para leer el artículo  – La sexualidad en el Islam (I) 

En el Corán, existe una sutileza maravillosa en la descripción, en las expresiones, en el uso del vocabulario.

Por ejemplo, hay un ayat dónde Allah, subhanahu wa ta’ala, dice: “Vosotros sois una vestimenta para ellas y ellas son una vestimenta para vosotros” (Surat Al Baqara, 2:187). Libas, la palabra utilizada significa cobertura, vestimenta, cualquier cosa que te cubre, y que se ajusta y se adapta a tu cuerpo. El verbo labisa, significa ajustarse y cubrir. Cualquier cosa que cubre por completo y se ajusta, se llama libas; por ejemplo: el libas de los pies son los calcetines. “Vosotros sois la vestidura de ellas y ellas son vuestra vestidura”, alcanza en su significado no solamente el hecho de guardar los secretos y cosas de ese tipo, sino que abarca también a la esfera psicológica y tiene el valor de “protección”. ¿Que hace tu vestido? Te protege contra las inclemencias del tiempo, contra las miradas de la gente. Cuando estás vestido, no estás expuesto. Pero además, los vestidos tienen otra función más, te protegen de muchas cosas inesperadas; si alguien te arroja algo dañino o sucio, los vestidos impiden que el cuerpo se dañe o se contamine, pero si no tienes vestimenta, el cuerpo resultará dañado o sucio, por tanto se puede interpretar como que al dar satisfacción a tus esposas y ellas a ti, se previenen y se evitan problemas con terceras personas, porque así es como quedamos “cubiertos” uno con el otro, protegidos y a salvo.

Esto es muy importante y es por esto por lo que la relación entre hombre y mujer debe ser analizada científicamente y saber que significa desde el punto de vista corporal y físico y que significa desde el punto de vista psicológico.

En cierta ocasión, estaba el Profeta Muhammad, la paz y las bendiciones de Allah sean sobre él, en compañía de Omar Ibn Al Jattab, y Saidina Omar estaba vergonzoso, porque el Profeta, salla’llahu alayhi wa sallem, estaba hablando de sexualidad y por el hadiz, se percibe que estaba como preocupado, como si el pudiera haber cometido alguna falta; esto era porque se había casado con una mujer de Medina y tenía costumbres distintas y había una posición que llaman ahora en sexología “la posición posterior”.

Como sabemos, la gente tiene diferentes hábitos sexuales, muchas veces según el lugar de dónde procedan hay cosas que a unos les pueden gustar y a otros no y en Islam no hay ninguna cláusula que restrinja los gustos y deleites de la gente, pero si unos límites para regularlos, para hacer que sean correctos y no sean dañinos.

En este caso, Sayidina Omar utilizó una expresión muy educada para preguntar y dijo: “Yo cambio la ubicación de mi carga”. Eran gente inteligente y aguda, de manera que todos comprendieron lo que quería decir, pero el Profeta Muhammad, salla’llahu alayhi wa sallem, no supo que responder, entonces descendió la revelación: “Vuestras mujeres, son tierra de cultivo, aproximaos a ellas como queráis, id a ellas como deseéis, como Allah os ha ordenado” (Surat Al Baqara, 2:223).

Hay dos aleyas que pertenecen a suras diferentes, pero que fueron reveladas consecutivamente. La palabra harz -campo de cultivo-, es algo increíble para referirse al sexo en Occidente o en lenguaje Freudiano. Harz está relacionado con el “dar” no con el “recibir”. Se refiere a las mujeres como campos de cultivo: que tenéis que cuidar, arar, sembrar, regar… ¡Con qué amor prepara un agricultor la tierra para sembrarla! ¿No habéis visto nunca un agricultor cogiendo un puñado de tierra en sus manos con amor y admiración?. Y esto es, porque cuando un hombre pone su semilla, es ahí donde la pone, no la pone en otro sitio.

Allah nos está recordando en el Corán acerca de un hecho científico: es donde tu plantas tu semilla. Harz, se refiere a la tierra como el lugar en el que se planta y se siembra, harz incluye tierra, agricultura y todo el ciclo de la vida. Dice: “Id a ellas cuando queráis”; según algunos comentaristas esto se refiere al tiempo y según otros al lugar, anna shitum es decir en el momento que os apetezca o en la posición que os guste, porque anna, puede interpretarse de las dos maneras: como tiempo o como makaniyah -localización-, pero hay limitaciones, porque en la otra aleya que descendió consecutivamente dice, “como Allah os ha ordenado”, o mas literalmente “dónde Allah os ha ordenado”, es decir absteniéndoos de la penetración anal; y aún hay otra aleya más donde Allah dice: “Así es la unión sexual”.

La lengua utilizada es cortés, pulcra, hermosa y expresiva. Es un lenguaje tan expresivo que te lo dice todo sin causarte sonrojo. Las únicas limitaciones son que no sea el coito anal y que no sea durante la menstruación. “Donde Allah os ha ordenado”“Min haizu amarakumu-llah”, dicen los comentaristas que se refiere a la temporalidad o “zamaniyah“, y a la localización o “makaniyah“. Y dice Allah en otra aleya: “no os acerquéis a las mujeres durante la menstruación”. Y dice “la taqrabu” es decir, que tiene que haber algo interpuesto entre los dos; esto significa que es mejor que la mujer esté cubierta, no que no podáis estar cerca físicamente de ella.

Y es bien conocido que existen varios hadices relatados por Aisha, radhi allahu anha, donde cuenta que estaba en la cama íntimamente con el Profeta, salla’llahu alayhi wa sallem, cuando estaba con la menstruación. Lo mínimo que un hombre debe hacer es no producir a su esposa el sentimiento de que no es deseada. Muchas mujeres se sienten rechazadas durante la menstruación y no es a esto a lo que se refiere el ayat del Corán sino al hecho mismo de no tener unión sexual durante esos días -en la forma en que el fiqh considera que ha sido realizada- y la razón para ello también está mencionada en el Corán, cuando dice que la menstruación es ada, es decir, un periodo de molestia y de dolor, y en muchos casos, la relación sexual produciría o aumentaría el dolor, pero además, la unión sexual durante la menstruación puede transmitir ese dolor al hombre.

Es algo conocido para un urólogo que cuando los hombres tienen frecuentemente relaciones con mujeres durante la menstruación, a veces se desarrollan problemas, infecciones de la uretra, etc. Por ejemplo, en una unión sexual, con una mujer en periodo de menstruación que tenga el sida, las posibilidades de contagio son del 100%. Existen informes científicos de hombres que han cohabitado con mujeres contagiadas de sida durante el periodo menstrual y han resultado contagiados siempre.

Como urólogo, tengo también la experiencia médica de muchas mujeres que vienen y tienen sangre en la orina y sabemos que cuando esto ocurre es a consecuencia de la menstruación. Incluso cuando se las extrae la orina a través de un catéter, -lo cual significa que esa orina en teoría no podría estar contaminada con la sangre de la menstruación- se encuentra sangre en la orina, y la causa es que la propia vejiga y toda la zona, tiene tendencia a sangrar; todos los capilares sanguíneos están congestionados durante la menstruación y tienen tendencia a sangrar en simpatía con el útero, tanto el recto como la vejiga.

Todos los conductos sanguíneos están congestionados y esto es lo que en el Corán significaada, que es doloroso, que es una molestia, por tanto: no aumentéis la molestia de la mujer durante esos días.

En el Corán está también descrito con todo detalle el desarrollo embriológico de la criatura en el vientre de la madre. Al principio, dice, no hay más que un coágulo suspendido. Eso es una amnioscopia, ¿como podía saberlo nadie en aquella época? Que la apariencia de la primera fase del embrión es la de una “sanguijuela” colgando, es algo que la ciencia moderna descubrió hace 50 años y el hombre que lo descubrió se hizo musulmán. En Egipto en el transcurso de una conferencia dijo: “¿Como podía alguien saber esto entonces?”.

Un tema interesante es que el semen del hombre es el que determina el sexo del niño. Y también dice el Corán: “del semen hizo salir el varón y la hembra“, porque los cromosomas de la hembra son XX y los del varón son XY.

En el Corán está recogido que cuando Mariam nació, su madre dijo:“Señor, yo he dedicado lo que estaba en mi vientre para que fuese libre y se dedicase a tu servicio, y ahora veo que ha nacido una hembra” (Surat Ali Imran, 3:34). Ella quería decir: “Y una hembra no es como un varón”, porque en la lengua árabe, se compara siempre lo inferior a lo superior, se compara lo menos perfecto a lo más perfecto, pero Allah le hizo hablar con la verdad y lo que dijo, en palabras del propio Corán fue:“Pero el varón no es como la hembra”. Los comentaristas del Corán nunca entendieron a que se refería esto, pero se encontraban con un escollo, porque lo que Allah decía en el Corán era: “No es el varón como la hembra“, cuando lo que ellos pensaban era que el varón es mas perfecto que la hembra, pero la verdad es que la mujer es la segunda versión del ser humano en la creación y es más perfecta: biológicamente, anatómicamente, fisiológicamente es más perfecta que el varón, en todos los aspectos es más perfecta que el varón.

Si consideramos los cromosomas XX y XY, la genética de hoy día dice que la secuencia cromosómica de la hembra es más completa que la del varón, porque en la frecuencia cromosómica del varón hay un defecto, como dice el Corán: “el varón no es como la hembra” “wa laisa addakaru kal unza”. Lo primero que viene a la cabeza es que la mujer es inferior al hombre y sin embargo aquí dice otra cosa. La madre de Mariam, estaba diciendo: “Yo quería un niño para que te sirviese en el templo y sin embargo he dado a luz una niña”, pero no dice en sus palabras “un niño no es como una niña”, o “un hombre no es como una mujer”, dice: “no es el varón como la hembra”, y la verdad es que en todos los aspectos que uno considere, el varón está en desventaja con respecto a la hembra, y ésta tiene más ventajas que el varón.

El varón tiene dos testículos colgando y si no están a tres grados por debajo de la temperatura del cuerpo, la espermogénesis se detiene. La bolsa que contiene los testículos, el escroto, está formado de una piel rugosa, lo que se llama la piel de elefante y muchas glándulas sudoríferas y por esta constante evaporación del sudor es por lo que se mantiene 3 grados por debajo de la temperatura del resto del cuerpo. La ropa ajustada que se usa en Europa, por cierto, los pantalones vaqueros, slips, etc., aminoran la espermatogénesis llegando a producir esterilidad, afortunadamente ahora la moda tiende a prendas mas holgadas y sueltas, pero el que sigue el Libro y la Sunna siempre acierta.

Por el contrario en el caso de la mujer, sus ovarios están bien protegidos en el abdomen y a la temperatura estable del interior del cuerpo, que es necesaria para la función que realizan. La forma del hombre es mas vulnerable, sus genitales están al exterior, no están protegidos; como urólogo, he constatado que frecuentemente un hombre, puede, por un simple accidente de automóvil, perder sus genitales, mientras que en el caso de la mujer es dificilísimo que lleguen a dañarse. Son muy corrientes en los accidentes de automóviles las heridas en los genitales y son muy difíciles de reparar. En lo que respecta a infecciones y capacidad inmunológica, en la hembra son muy superiores a los del hombre. Allah la ha dispuesto para ser capaz de soportar muchas más dificultades que al hombre.

Por otro lado, la mujer cesa su función biológica como madre en un momento determinado de su vida, mientras que el hombre durante toda su vida mantiene su función como varón.

Puede que haya quien piense que esto es una ventaja para el varón, pero por el contrario, es una desventaja. Las mujeres viven mas tiempo, porque hay una función agotadora de su organismo que en un determinado momento de su vida se interrumpe, mientras que en el hombre, esta función no se interrumpe. Muchos hombres con 80 y 90 años engendran hijos. Allah ha dispuesto que sea él quien produzca y done esa semilla durante prácticamente toda su vida y es por eso por lo que puede donarla a más de una esposa.

Saidina Ibrahim, cuando se circuncidó a si mismo con un hacha pequeñita tenía ya 92 años y eso fue anterior al tiempo en que engendró a su hijo Ismail.

Algunas mujeres alcanzan la menopausia antes que otras, alrededor de los 45 años. Si un hombre y una mujer han contraído matrimonio teniendo mas o menos la misma edad, cuando el hombre está alrededor de los cuarenta es cuando más atraído es por las mujeres y está en su mayor capacidad sexual, mientras que la mujer empieza su declive como hembra reproductora. Por este motivo un hombre puede tener más de una esposa. No es necesario para un hombre abandonar una esposa para buscar otra, por el contrario, el afecto y la generosidad pueden existir y la convivencia entre esposos está basada en ternura y misericordia y en dar sin pedir nada a cambio y no solamente en la función reproductora. Pero tampoco sería lógico que para mantener una relación el hombre tuviera que renunciar a aquello que Allah ha puesto como parte de su propia naturaleza.

Uno de los nombres de Allah es el Wadud, aquel que te ama aunque tu le odies, el que te da aunque tu no le agradezcas y ésta es la palabra usada en el Corán, mawadda, para describir la relación entre los esposos, que en realidad tiene que ver en su significado más con el que se da en occidente a la palabra amante que con la de esposo.

Otra referencia coránica al proceso de la fecundidad aparece cuando a la esposa de Zacarías se le anuncia que va a tener un hijo y ella dice: “¿Cómo voy a tener yo un hijo? Yo ya soy mayor, no he podido tener hijos hasta ahora,¿cómo voy a poder quedarme embarazada?”.

Es decir, había sido estéril y además, había superado ya la edad de la menopausia. Y el ayat dice: “Así es, Allah hace lo que quiere” (Surat Ali Imran, 3:40) Y entonces Allah, Subhanahu wa ta ala, nos da la explicación clarificadora comprensible o en términos actuales, podríamos decir científica, diciendo: “rectificamos, aslahna, (enmendamos o reparamos) para él a su esposa” (Surat al Anbiya, 21.90), es decir, “le dimos una fisiología nueva”.

Era una mujer menopaúsica y tuvo una ovulación de nuevo; sin haber tenido una ovulación no podía haberse quedado embarazada. Alguien podría decir que incluso lo que llamaríamos un milagro, que es una alteración del curso normal de los acontecimientos, tiene su origen en un acontecimiento natural. No hay ningún “milagro” que no tenga su base en un suceso natural. Cuando se llamaba a un muerto para que regresara a la vida se le estaba devolviendo a su estado anterior, cuando estaba vivo; o cuando por un milagro se curaba a un enfermo, se le estaba devolviendo a su estado anterior a la enfermedad que era la salud.

Ahora bien, cuando una mujer en estas condiciones es capaz de engendrar un hijo ¿cómo puede ocurrir? Esto es un milagro más grande que tener un hijo sin la intervención de padre, porque de hecho, existen en el reino animal ciertas especies capaces de reproducirse sin la intervención del macho, por ejemplo la liebre puede reproducirse sin la intervención del macho y no es la única especie y esto es debido a que el ovario sufre una mutación que le permite empezar la división del huevo sin intervención del macho porque de las XX, una, pierde una pata y se convierte en la XY del varón y todo esto ocurre dentro del ovario mismo, entonces dos huevos, uno XX y otro XY, se funden y dan origen a todo el proceso embrionario, sin intervención del macho.

Al perderse la pata de la X ocurre lo que se llama fertilización interna. Esto es un milagro, pero el milagro del que estamos hablando aquí es mucho mas grande porque a esta mujer no la quedaban óvulos.

Cuando una mujer alcanza la menopausia sus ovarios están inactivos. La mujer tiene normalmente unos 400 óvulos, mientras que el hombre esta produciendo espermatozoides a lo largo de toda su vida, la mujer tiene unas 400 ovulaciones y cuando éstas terminan, sus ovarios ya no tienen vida y ninguna mujer alcanza la menopausia mientras la queda un solo óvulo, cuando el ciclo cesa es porque ya no queda ni uno sólo y el ovario se vuelve rígido, se empequeñece y efectivamente el Corán dice: “Y le reparamos su vientre” y dio a luz un niño, porque Allah “le reparo” es decir, le dotó de una fisiología normal que ni siquiera había tenido anteriormente. Había un ser humano que estaba destinado a nacer y no se encontraba allí, ni siquiera en posibilidad y Allah dijo “Sé”, y fue, porque Allah es capaz de hablar a un ovario, ya que Allah puede dirigirse a la totalidad del ser y también a una parte del ser.

Si pensamos detenidamente en el hecho de que el hombre produce 300.000.000 de espermatozoides cada vez que eyacula y solamente uno puede llegar a penetrar en el óvulo mientras que los demás perecen en el camino ¡de entre 300.000.000! aunque hay gente que tiene una producción muy baja, solamente 20 ó 30 millones de espermatozoides y siguen aún así siendo fértiles, porque hay un solo espermatozoide que está decretado que debe engendrar un niño y cuando ese espermatozoide específico alcanza el óvulo, !ya ha ocurrido!.

Es evidente que lo que ocurre es prodigioso, si uno lo estudia con detalle, cómo el espermatozoide pierde su cola, es asombroso, cómo la creación se completa de nuevo y nos encontramos con la enorme sabiduría de este proceso, cómo el espermatozoide se adhiere a la membrana del óvulo y como penetra dentro, que factores hacen que pueda penetrar y que factores hacen que sea rechazado y cómo a algunos de los óvulos fertilizados no se les permite iniciar el proceso embrionario, se les expulsa porque no están destinados a crecer, es sorprendente.

Los científicos todavía siguen estudiando las particularidades del esperma y su morfología y con el desarrollo de la ingeniería genética, este estudio es muy intenso. Hay una parte del espermatozoide que parece como una fuente, entre la cola y la cabeza; si la gente que realiza estos estudios se pudieran guiar por el Corán, su estudio iría mucho mas rápido porque cuanto más averiguan, más demuestran la verdad del Corán.

La ciencia por si sola puede extraviarse, igual que un buen coche sin un buen conductor puede tener un accidente.

Estábamos viendo, cómo la mujer de Zacarías que era estéril y había superado la menopausia, concibió a Yahya, que la paz sea con él, así que no debe sorprendernos que la ingeniería genética implante un ovulo de la hija en el vientre de la madre que ya ha superado la menopausia, como ha sucedido en un caso en que implantaron el óvulo fecundado de una mujer que tenía la presión sanguínea muy alta y cuya vida corría peligro a la madre de ésta. Si el ser humano es capaz de hacer esto ¿cómo Allah no iba a ser capaz de hacerlo?.

Estos son ejemplos que nos deberían dar lecciones y es lamentable que los intelectuales y científicos musulmanes no consideren estas cosas como pruebas desde nuestro punto de vista.

¿Como es posible, que ellos acepten, porque es un hecho científico, el que a una mujer se le implante un óvulo fecundado de su hija y que le reestimulen su estado hormonal, inyectándole hormonas femeninas y reajusten su fisiología de alguna manera “engañando al cuerpo”, implantando un óvulo en el útero y engañándole con la estimulación externa de una inyección de hormonas? Y responde como si el ovario fuera joven y no rechaza al niño. Y de hecho, esta mujer en concreto, dio a luz, pero esta manera de utilizar ese conocimiento a su vez da lugar a problemas legales, porque la madre dio a luz a su nieto y éste a la vez es hermano de su madre y todo esto se complica todavía más si se consideran las leyes de la herencia.

Si bien, esto es una prueba del ayat de Corán de que Allah reparó el vientre de una matriz menopausica y también es una muestra de que cuando el hombre intenta adoptar el papel del Creador, se mete en grandes complicaciones.

Del mismo modo, la gente dice acerca de los awliya (amigos de Allah) y los salihin (los rectos), la gente a la que Allah ha otorgado su favor y dicen: ¿Como es posible que vean lo que ocurre en otros lugares y se comuniquen con gente en otros lugares de la tierra? Sin embargo, nos parece normal que el cerebro sea capaz de recomponer la imagen a través de un satélite y reproducir lo que esta ocurriendo en otro continente.

Y esto ocurre actualmente con la visión y el sonido, pero en el Corán se menciona también la transmutación de la materia, cuando se cuenta la historia del trono de la Reina Saba.

Por eso es una obligación de los musulmanes que han sido educados en la cultura occidental retomar la sabiduría del Corán, y utilizar la ciencia, no como una prueba para negarlo sino como un apoyo para entenderlo. La ciencia por si misma no constituye una prueba, puesto que no deja de cambiar constantemente y el hombre no deja de descubrir cosas nuevas día tras día.


 

Autor: Dr.Abdul Moniem Bellah, Doctor en urología, cirujano y eminente ´alim sudanés, residente Abu Dhabi.

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